
Un académico jaina que era discípulo de Mahatma Gandhi escribió un libro acerca de Mahavira y Buda y me mostró el manuscrito.
Me dijo,
“Estoy tratando de hacer una síntesis de las dos religiones.”
Yo miré el título y le dije,
Yo miré el título y le dije,
“No lograrás hacer una síntesis, no podrás hacer una síntesis. ¡Solamente basta con ver tu título!”
Él dijo,
Él dijo,
“¿Qué puedes saber por el título?”
El título era Bhagwan Mahavira y Mahatma Buda.
El título era Bhagwan Mahavira y Mahatma Buda.
Le dije,
“¿No puedes llamarlos Bhagwan a los dos?”
“Mahatma” significa hombre muy grande, pero aún así, hombre, y “Bhagwan” significa alguien que ha ido más allá del hombre.
Le dije,
“¿Cómo puedes llegar a una síntesis? ¡Ya has discriminado!”
Él se sorprendió y dijo,
Él se sorprendió y dijo,
“Le mostré mi libro a mucha gente -nadie ha señalado eso.
Se lo mostré a grandes académicos, a eruditos, y todos lo han valorado.”
Le pregunté,
Le pregunté,
“¿Se lo mostraste a algún budista?”
Él dijo, “No.”
Le dije,
Él dijo, “No.”
Le dije,
“Muéstraselo a cualquier budista y verá la ofensa que le has hecho a Buda.
Pregúntale qué sugeriría él.
Te dirá, “Escribe Bhagwan Buda y Mahatma Mahavira- ¡Cámbialo!”
¿Qué es Mahavira comparado con Buda para un budista?
¿Qué es Mahavira comparado con Buda para un budista?
Pero para un jaina, Mahavira es más grande. Buda llega muy cerca, pero solamente cerca; todavía hay una distancia. Puede ser de sólo un paso, pero esa distancia tiene que estar allí.
Están involucrados nuestros egos.
La fe es egoísta, por eso es fanática.
La fe es egoísta, por eso es fanática.
La fe es prestada, por eso es fea.
La fe es una esclavitud porque te la han impuesto a través de sutiles estrategias.
No es confianza.
La confianza es un fenómeno totalmente diferente, con una sabor diferente. No es tu propio crecimiento que te lleva a la confianza; es tu propia experiencia, es tu propio conocer. La fe sucede a través del condicionamiento y la confianza sucede a través del descondicionamiento. Debes abandonar la fe antes de poder alcanzar la confianza.
Y la segunda cosa para recordar:
Y la segunda cosa para recordar:
la confianza tampoco es creencia.
La creencia es una treta de la mente para reprimir la duda.
El hombre nace con muchas dudas, con millones de dudas, y es natural, es un don de Dios.
La duda es un don de Dios, pero te crea problemas.
Si empiezas a dudar...y puedes dudar de todo, tu vida será un conflicto constante; tendrás que transigir.
Si naces entre cristianos tienes que creer; si no crees vas a estar en dificultades.
¿Por qué fue crucificado Jesús?
¿Por qué fue crucificado Jesús?
Por la simple razón de que se negó a creer; trató de experimentar. En la Biblia falta por completo la mayor parte de su vida; faltan dieciocho años. Y en una vida de treinta y tres años, dieciocho años es un período largo. Se lo menciona al principio cuando tiene doce años y después se lo menciona cuando tiene treinta años, y a los treinta y tres es crucificado.
¿Qué ocurrió entre los doce y los treinta años? ¿Dónde estaba? Durante esos dieciocho años Jesús vivió con muchos maestros, se movió en muchas escuelas esotéricas. En particular, vivió en una escuela secreta, la de los esenios; toda su enseñanza proviene de esa escuela secreta. Pero esos dieciocho años fueron en su totalidad de profunda meditación, experimentación; fue a los más profundo de su ser. Cuando llegó a saber por sí mismo lo que es la verdad... había confianza, no era creencia.
Hay que merecerse la confianza; la creencia es un sustituto barato. La creencia significa que le tienes miedo a la duda, porque la duda causa problemas, y la duda te mantiene en un estado de confusión. Y no tienes suficiente coraje como para vivir en un estado de caos, en la anarquía -y eso es lo que crea la duda. Así que de inmediato reprimes la duda, y la manera de reprimirla es creer.
El camino hacia la confianza es la duda, y la duda es hasta el final mismo.
¿Qué ocurrió entre los doce y los treinta años? ¿Dónde estaba? Durante esos dieciocho años Jesús vivió con muchos maestros, se movió en muchas escuelas esotéricas. En particular, vivió en una escuela secreta, la de los esenios; toda su enseñanza proviene de esa escuela secreta. Pero esos dieciocho años fueron en su totalidad de profunda meditación, experimentación; fue a los más profundo de su ser. Cuando llegó a saber por sí mismo lo que es la verdad... había confianza, no era creencia.
Hay que merecerse la confianza; la creencia es un sustituto barato. La creencia significa que le tienes miedo a la duda, porque la duda causa problemas, y la duda te mantiene en un estado de confusión. Y no tienes suficiente coraje como para vivir en un estado de caos, en la anarquía -y eso es lo que crea la duda. Así que de inmediato reprimes la duda, y la manera de reprimirla es creer.
El camino hacia la confianza es la duda, y la duda es hasta el final mismo.
¡Sigue hasta el final! 

No reprimas tu duda en ningún punto, de otro modo te perderás la confianza. La confianza surge de la duda, no reprimiéndola sino experimentando la duda hasta su extremo último.
Cuando sigues dudando y dudando y dudando, llega el momento en que todas las creencias son destruidas por las dudas, toda fe se evapora al calor de la duda, y todo lo que queda es tu ser. Ahora no hay nada de lo que dudar, la duda muere, se suicida, porque no existe nada que la mantenga andando, nada que la alimente ya más.
Ése ha sido mi camino.
Cuando sigues dudando y dudando y dudando, llega el momento en que todas las creencias son destruidas por las dudas, toda fe se evapora al calor de la duda, y todo lo que queda es tu ser. Ahora no hay nada de lo que dudar, la duda muere, se suicida, porque no existe nada que la mantenga andando, nada que la alimente ya más.
Ése ha sido mi camino.
Yo no llegué a través de la creencia, llegué a través de la duda. Es mejor comenzar como alguien que duda mucho que como un creyente, porque el creyente permanecerá falso siempre; siempre seguirá siendo superficial, poco profundo.
La creencia jamás puede ser más que superficial: rasca un poquito y allí, inmediatamente, está la duda.
La confianza necesita persuasión continua; la duda debe ser usada como herramienta de persuasión.
Hasta que llegues a tocar todo el fondo de piedras...
Osho





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada